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24/11/15

Hoy me siento miserable




Normalmente no me gusta compartir miserias ni esas imágenes desgarradoras que tanto circulan por la red pero hay ocasiones que la desesperanza es tan amarga y la desilusión tan profunda que me cuesta mucho mirar hacia otro lado.
Somos unos auténticos egoístas, unos fantásticos hipócritas y encima hacemos gala de ello en cada quejido que emitimos a diario.
Aquí no me sirve aquello de que no tenemos la culpa de que el mundo funcione así y que por suerte hemos nacido en algún sitio donde las cosas no son tan feas como en otros rincones del mundo.
Estoy harta de ver como una y otra vez nos quejamos de todo y por todo y porsupuesto también me incluyo, porque aunque trato de evitarlo y siempre trato de pensar en positivo, a veces también me quejo de lo que no debería.
Cuando me cabreo porque el móvil no tiene cobertura, cuando mi conexión va lenta, cuando no tengo luz por una avería, cuando una comida no me gusta o cuando cualquier tontería se convierte en un mundo, debería de pararme a reflexionar y seguro que en ese momento, me avergonzaría profundamente.
Realmente me considero buena persona pero también se que no hago lo suficiente para ser mucho mejor y me desespero cuando me gustaría evitar tanto sufrimiento a otros y solo me quedan las lagrimas amargas de saber que mis posibilidades no alcanzan a tanto.
Por eso trato de ver todo lo positivo de mis días y aunque me siento agradecida por todo y cuanto tengo es como paliar ese sentimiento de culpa de no poder hacer mas, es  bastante egoísta.

El mundo es como un saco sin fondo y todos deberíamos de ser responsables con las cosas que lo llenamos porque a la larga, el mundo es de todos.
Me llegan miles de imágenes que por no sufrir no quiero ver, las paso rápido y me dedico a las mas amables pero no desaparecen. Son imágenes que puedes borrar pero el dolor, el hambre o la desesperación del fotografiado no desaparece y realmente, mi dolor tampoco.
Y aunque quiero seguir siendo esa persona positiva que siempre procuro ser, me derrumbo y vuelven esas lagrimas amargas sabiéndome tan afortunada.

Hace mucho tiempo que me dedico a los mas débiles, los niños y los animales son los seres mas indefensos de este planeta y mientras uno solo de ellos siga padeciendo la miseria del único responsable en este planeta, el ser humano, no tenemos derecho a quejarnos con tanta alegría y por costumbre.
Valorar una micra de tu vida, sentir con la intensidad necesaria sin lamentarnos por ello y ante todo, ser muy conscientes de que en algún lugar del mundo y mientras yo escribo cómodamente en mi ordenador, alguien no posee las mismas condiciones o al menos parecidas.

Ya se que se acercan las Navidades y todos festejaremos con opíparas comidas, comidas que por suerte llegan a nuestras mesas "todos los días" y si, disfrutar todo lo que podáis pero no olvidéis, porque si olvidamos, medio mundo se pierde y lo que nunca se debe perder es la seguridad del planeta y sobre todo la de los niños.

Ni un solo niño debería de pasar hambre y mientras esto suceda el mundo no tiene un solo rincón donde se pueda vivir felizmente. votar

1 comentario:

Pedro dijo...

No te sientas miserable, lo que crea estas aberraciones es un sistema que domina el mundo que se llama capitalismo, tu aceptas este sistema? un saludo.