En este pequeño espacio educativo encontraras todas las historias de los animales de Villarochel, un sinfín de manualidades, suculentas recetas, cuentos llenos de fantasía, reciclados de todo tipo, aportes solidarios de personas especiales, libros de avicultura y otras categorías que sin duda convertirán tu visita en un día diferente. Tu sonrisa me alimenta, tu opinión me importa. Bienvenido

18/11/12

Peggy, la cerdita vietnamita



Aun recuerdo cuando la traje a casa, era tan pequeña que parecía un llaverito y nada me hacia sospechar que pasado el tiempo fuera a rellenarse con tanta facilidad.
Ya se que para muchas personas un cerdo no deja de ser un animal de granja que se cría y se engorda para un único fin, muchas visitas al verla siempre decían lo mismo... que buenos jamones tiene, mientras la miraban con ojos libidinosos.
Sin embargo Peggy no era solo un animal de granja, era un ser entrañable y cariñoso a la que le encantaban las caricias y sobre todo que me tumbara un buen rato a su lado.
Le gustaba la gente que le traía chucherías y reconocía a distancia la voz de las personas queridas, era lista , muy inteligente, con una sensibilidad especial que ya me gustaría encontrar en mas de una persona.
Tragona por naturaleza tenia que reprenderla mas de una vez para que no comiera tanto y si le reñía el disgusto le duraba mas de una hora lloriqueando por el campo hasta que le consolaba con alguna caricia para así calmarse del todo.
A mi hijo le encantaba cogerle suavemente de las mejillas y ella aunque no le hacia el feo y se dejaba le protestaba con un suave lamento pero lo aceptaba con resignación.
Peggy tenia su propio cuarto y sus mantas para taparse, ella campaba libre decidiendo en todo momento cuando salia o entraba, nadie la agobiaba y por lo tanto convivía estupendamente bien con todo tipo de animales.
Ayer se me hizo raro no verla pasear en todo el día así que fui a su estancia y allí estaba, se había quedado dormida para siempre, con la misma nobleza  que la caracterizaba se fue sin hacer ni el mas mínimo ruido.
Y si, era una cerda, para mi algo mas, mi chochona especial, mi gordita, la que quería con locura, me regalo toda la nobleza de una animal  que aun siendo una cerdita vietnamita supo conquistar el corazón de muchas personas.
Una vez mas quiero pensar que se ha ido con su amigo Pepote y con otros tantos que me han acompañado durante años, ahora solo me queda el recuerdo y la satisfacción de saber que ella tuvo una buena y larga vida en este que aun es el hogar de muchos otros.
Adiós Peggyta












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6 comentarios:

Mª Mercè dijo...

No me gusta leer estas entradas, Pepa. Sí, ya sé que rezuman cariño pero me entristece la muerte de un animal, y más si ha sido un "amigo" en vez de un "animal de compañía".

Un beso, amiga!

Enry Baskerville dijo...

MªJose, lamento y entiendo tu tristeza por esta despedida de esta"chochona" tan especial. Siempre que se va algun "compañero" de tu granja(recuerdo a varios), pienso lo mismo: han vivido bien el tiempo que el destino les ha otorgado y con tu cariño siempre.
Estoy a tu lado compartiendo tus momentos.
Besos
Anna J R

MªJose dijo...

Gracias a ambas por estar siempre ahi y mas en los malos momentos.
Ya se que no es de agrado pero como tu bien dices Anna, al menos ellos han tenido la oportunidad de sentir todo el cariño que pude ofrecerles.
Besos

Susana Terrados dijo...

¡Qué bonita entrada en memoria de tu "chanchita"! Como te entiendo ante el dolor de la pérdida, los animales llegan a cautivar nuestro corazón si les dejamos. Es un placer entrar a tu casa-blog de visita porque siempre despiertas ternuras aunque sean tristes en este día.
Un abrazo

Kijiki Puça Brutus dijo...

María José, es bueno participar los sentimientos cuando son nobles como los tuyos y se agradece la confianza que muestras a tus lectores.
No sé dónde van las almas de los animales pero si creo que permanecen en algún lugar y en nuestros pensamientos en tanto los recordamos. Ya sabemos que es ley de vida, pero es inevitable sentir la ausencia, el vacío que dejan estos seres, amigos incondicionales.
Seguro que ves a tu querida Chanchita en más de un rincón.
Un abrazo.

MªJose dijo...

Gracias Susana y Kijiki, es bonito saber que hay gente que puede entender el sentimiento hacia los animales aunque se trate de una cerdita... que para mi fue una compañera mas.
La quise siempre y la seguire queriendo aunque ya no me acompañe.
Saludos y gracias por vuestras visitas