Cuando ha salido el sol y la temperatura se ha estabilizado no he dudado ni un momento en sacarla afuera con sus pequeñines pero como también había sacado a los otros pollitos, los de la incubadora, en un momento se han juntado fuera los 19.
No solo no ha hecho ni un mal gesto por la diferencia de tamaño o color de los otros sino que no ha tardado demasiado en llevárselos a la cesta a todos sin dejarse ni uno en descuido.
Dadas las circunstancias creo que ya no voy a necesitar seguir utilizando la criadora con ellos porque mejor que una madre, no hay nada y ellos la han adoptado rápidamente.
Las imágenes os harán ver a que me refiero.... son preciosos :)


3 opiniones:
¡Increible! Y es que como se suele decir en estos casos, tenemos que aprender mucho de los animales. ¡Preciosas las fotos!
Es una historia entrañable, llena de sensibilidad...
Deberiamos de tomar nota los humanos, aceptar desinteresadamente la diferencia....
me encanta esta gallina y estos polluelos.
Un saludo Mª José
Qué imágenes más entrañables!!
Un besazo, Pepa.
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