Mi vecino tiene tanta cantidad de fruta que me suele pasar banastas llenas de diferentes piezas, melocotones, manzanas, peras, ect..
La mayoría son para los animales pero muchas piezas simplemente tienen un pequeño golpe o toque y esos son los que yo misma aprovecho para casa.
En esta ocasión he decidido aventurarme en el mundo de las mermeladas y algo que me parecía demasiado complicado ha sido de lo mas fácil y gratificante.
He pasado bastante rato pelando melocotones y después de cortarlos en trocitos pequeños los he puesto en una cacerola a cocer a fuego rápido sin añadirle absolutamente nada, ya que el melocotón va soltando su jugo poco a poco.
Como no me hacen gracias las cosas demasiado dulces y soy mas amiga del azúcar negra que de la blanca le he añadido un poco de la negra cuando la fruta empezaba a hervir.
Previamente había esterilizado los botes hirviéndolos en agua junto a las tapas durante 30 minutos.
Después de media hora escasa los melocotones y el azúcar estaban ya lo suficientemente cocidos así que le he pasado un poco la batidora y le he añadido un poquito de canela para darle un toque diferente.
Después a los botes y una vez que están bien llenos y bien tapados los he metido en otra cacerola y los he hervido durante 15 minutos mas.
Dejar enfriar en la misma olla y .... una rica mermelada de melocotón y a mi gusto, poco dulce.
La verdad es que no ha sido demasiado trabajo aunque si entretenido y el resultado estupendo.
Una cosa mas que me ayuda en el consumo diario y encima me proporciona algún pequeño beneficio ya que la gente prefiere los productos caseros antes que cualquier otra cosa.
Enseguida empezare a recoger las olivas y a prepararlas con sal para después... eso es otra historia y ya os la contare jejeje.
Feliz fin de semana








